jueves, 13 de julio de 2017

Guerra en color: Centauros Enanos del Caos

Finalmente he terminado de pintar todas las miniaturas que tengo para representar a mis Centauros Enanos del Caos. Ya os lo advertí. Tengo un total de ocho modelos, los cuales conseguí en distintas tandas. Siete de los modelos son de Mantic. El músico sin embargo se trata de un clon de un clásico centauro de GW obsequio de mi buen amigo Elric, un detallazo que he de decir me hizo mucha ilusión. Aunque el tamaño máximo de la unidad de centauros en Warhammer Reforged es de seis, no me sobran para nada dos miniaturas porque así puedo meter dos unidades de cuatro, algo que no está nada mal cuando jugamos a 3000 puntos o más... cosa que ocurre casi siempre. xD


Aunque estoy contento de haberlas terminado para disfrutarlas en el campo de batalla, he de decir que no lo estoy tanto con las miniaturas en sí. Me explicaré. Para empezar tengo dos copias del personaje de metal de la unidad. Esto no me supone demasiado problema habiéndolos pintado con colores distintos y tras usar uno de ellos para conversionarme un portaestandarte -por cierto, mis abogados me piden que os diga que no sé nada en absoluto sobre la ciudad de chicago ni del baloncesto en general-. El primero de ellos me vino en el pack de personajes y el otro en la propia caja. El problema llega con la línea de molde, que pasa por todo el "culamen" o cuartos traseros (lo siento, no sé dónde tengo mi libro de "Anatomía de centauros EdC" para usar el nombre exacto) haciendo que sea imposible para mí pasar la cuchilla sin correr un elevado riesgo de meterle mil rayones a la miniatura o de llevarme un dedo.



El tipo de cicatriz que te queda después de despertar metido en hielo en la bañera de un hotel tras una noche de fiesta loca.

Pero ¡ay, amiguitos y amiguitas! Todavía no habéis visto nada. Sobre el resto de la unidad, pues... no sé muy bien cómo decir esto mhm... bueno, el caso es que tú miras la unidad así como desde lejos y lo cierto es que no están tan mal, ¿no? Pero a medida que vas acercando la vista la cosa se pone fea... literalmente. De entrada os recuerdo que me gusta muy poquito tener que trabajar con masilla, pero si ya os digo que se hace obligatorio con unos modelos recién salidos de fábrica podéis imaginaros la gracia que me hizo. No sé si era que los torsos estaban deformados o que los cuerpos también lo estaban pero a la contra. El caso es que una vez montadas se podía ver de un lado al otro de la separación que quedaba entre las piezas. Después de seguir los consejos de Yibrael para trabajar con la masilla verde y rellenar los huecos me puse a buscar y efectivamente, en la caja está impreso el aviso de que no se incluyen pinturas, herramientas de montaje ni antidepresivos.

Así que os voy a dejar este enlace para que lo pulséis cuando lleguéis al final de este párrafo. Sí, éste. O este otro, da igual. Son todos el mismo. Cuando pulséis el enlace parecerá entonces una banda sonora que os acompañará más o menos el tiempo que tardaréis en apreciar cada una de las fotos, para darle ambiente. Ya sabéis que me encanta darle a cada momento un buen sonido de ambientación que refleje lo mejor posible todas esas pequeñas emociones, como decía el Jocker al hablar de los cuchillos y los policías de Gotham. Ya lo sabéis, para disfrutar de una experiencia interactiva debéis pulsar este enlace y solo este enlace cuando acabe esta frase... esta frase que estoy pronunciando... ahora mismo... ¡Punto!


- ¿Qué es este emblema que me han puesto? ¿Un centauro del revés? ¿Son dos caballos que... Madre mía...

- Yo me torcí la pezuña hace tiempo y el seguro médico no da para demasiado...

 -¡Socorro! ¡Mi armadura carece de definición!


 -Se suponía que yo iba a ser el oficial de la unidad... ¿Pero cómo voy a tener un ataque más si tengo un codo indefinido?

 -Yo llevo un enorme martillo a dos manos, pero no puedo utilizarla con mis bracitos de T-Rex...

-Prefiero no mostrar mi cara para que la comunidad de Enanos del Caos no me reconozca por la deformidad de mi brazo...


-Yo soy un clon, pero como tengo carisma clásico y no estoy tan mal como el resto me han elegido como músico.


Y para terminar no puedo olvidarme de mis amigos Elric, Ragnor, y Yibrael por obsequiarme con estas miniaturas. Con estas miniaturas me han demostrado una vez más que con amigos como ellos no me hacen falta más enemigos. En los campos de batalla, ¡malpensad@s!

jueves, 6 de julio de 2017

El Niño Borracho (música de batalla, 48)

En las últimas semanas, en nuestro grupo de juego hemos estado dándole algo de caña a la nueva edición de Warhammer 40000. Aunque todavía tenga mis reservas por puras preferencias personales he de admitir que el juego está bastante bien. Me gusta su sistema de brocha gorda para realizar las listas (los Command Points), y que el los turnos tienden a desarrollarse con agilidad. Por supuesto soy consciente de que estos cambios están enfocados a contentar tanto a quienes se quejaban de las locuras de la edición anterior como a los jugadores que como yo apenas han tocado 40K y que se encuentra en ese limbo de indecisión. Pero me estoy distrayendo.


Hoy vengo a recomendaros un clásico, la banda sonora del Quake 2. Es evidente que la ambientación futurista de 40000 necesita una atmósfera adecuada que poco tiene que ver con la música del medievo que os recomiendo habitualmente. Aquí hay que dar caña, y el guitarreo me parece imprescindible. No escuchaba esta música desde finales de los '90 cuando iba a jugar a casa de algún amigo que tenía ordenador, y fue Ragnor quien me recordó su existencia. Por eso la música de este videojuego me parece de lo mejorcito que hay para ello. Con esta música de fondo, en mi imaginación, toda la acción de mis Ángeles Oscuros (o como se llamen ahora, todavía no lo tengo claro xD) transcurre con epicidad y en slow-motion.

jueves, 29 de junio de 2017

Las Citadel Journal en descarga directa

Saludos a todos y todas una vez más. Como habréis visto últimamente he bajado el ritmo de mis publicaciones en la Biblioteca a una por semana. Ya sabéis, la Vida Diaria ™ en ocasiones nos impide dedicarle el tiempo que deseamos a las cosas que queremos. Pero sigo pensando que de todo se sale -salvo del hoyo, claro-. Precisamente por eso prefiero mirar hacia arriba, con optimismo. Ya de paso, vestir informal pero elegante y llevar siempre mi propia energía, como un P.Tinto. Total, ya me gustaba echarme azúcar en el café hasta que hiciera isla. Además no es que todo pinte tan mal. Una de las cosas a las que voy a dedicar mis ratos libres durante el verano es a continuar trabajando en el proyecto de Warhammer Reforged, actualizando la App de Fandom: Warhammer Fantasy y realizando un par de peticiones en Photoshop que tengo en el tintero. ¡Que se note que tengo formación para parados! Además soy el responsable -meeeheheheheh menuda incongruencia- de localizar aquellos documentos que necesita el "Reforged Team" para desarrollar todas esas opciones de juego. Esto incluye por supuesto las Citadel Journal.



Lo que os traigo hoy es una de esas carpetitas de Mediafire que tanto os molan con los cincuenta números de la revista Citadel Journal. Estas publicaciones -en inglés- son una auténtica mina de ideas para diversos juegos. Como reza su primera editorial se trata de un material en crudo completamente opcional que no debe tomarse a rajatabla, pero que es perfectamente válido para ser usado como plataforma que incluya elementos que le añadan mayor profundidad al hobby; desde consejos de modelismo, realizar un escenario hasta consejos para generar tu propio capítulo de Marines Espaciales, y aporta todo tipo de ideas para el catálogo de juegos de que disponía GW entre los años 1994 y 2002 (WHFB, WH40K, BloodBowl, Gorka Morka, Necromunda...). Añado también en la carpeta otras publicaciones anteriores como son los "Citadel Compendium" y las cuatro publicaciones de título homónimo que aparecieron entre el '85 y el '87 para la segunda edición de WHFB. Y bueno, deciros también que las conseguí hace ya tiempo de un torrent que estaba medio muerto. Hay quien dice que suelo tener mucha suerte buscando este tipo de materiales en las redes; yo digo que quien tiene el valor de dejar enchufado el ordenador una semana entera consigue lo que sea.

jueves, 22 de junio de 2017

Internet destruye infancias: Un cocodrilo muy dandi

Ha sido gracias a un comentario del Facebook que en mi mente se encendió una luz. No una luz cualquiera, no, sino esa luz que debe de emanar del retrete del todopoderoso Dios, nuestro señor, después de luchar durante horas para expulsar una barra entera de pan con manteca de chocolate que se comiera el día anterior. Y es que este "IDI" procede desde el culo del mundo. Desde mi perspectiva, claro. ¡Ah!, antes de empezar os aseguro que lo he buscado en la Wikipedia y Paul Hogan -todavía- no está muerto. Hoy os hablaré de las dos películas que interpretó bajo el nombre de "Cocodrilo Dundee"... y digo dos, porque todos y todas estaremos de acuerdo en que esa basura que realizó en 2001 jamás existió. ¡Jamás! Y como voy a hablar de dos películas y como la mayor parte son un coñazo, voy a ir variando de estilos según me venga en gana. Para no aburriros ni aburrirme yo.

¡Uy! Esta no era la foto...

¡Ésta era!

Os pondré en situación. Mick "Cocodrilo" Dundee (Paul Hogan) es un aborigen al que le atacó un cocodrilo en Australia, pero cuando la historia llegó a Estados Unidos había adoptado proporciones épicas. No sé si esto fue por la teoría de la radio escacharrada o porque por aquel entonces los estadounidenses pensaban que de Australia no podía salir nada fuera de lo común, pero la periodista neoyorquina Sue Charlton (Linda Kozlowski) fue para allá en busca de una historia llena de aventuras. Sue y Mick deciden irse a pasar unos días a la selva, que es el equivalente australiano de irte a una casa rural solo que con animales que te comen y todo eso.

Dundee es un héroe procedente de otra época, de los que fuman cigarrillos, estrangula serpientes con sus manos y se pelea en la tasca cuando le acusan de ser un cazador furtivo. También hace una cosa muy chula como de magia negra; resulta que si a un animal cualquiera le haces el saludo ese de los canis pero al revés, lo puedes hipnotizar y hacer que sea tu amigo o que se calme. ¡Vamos, niños! ¡Probadlo la próxima vez que vayáis a Cabárceno!

R.J. Dio ya hacía algo muy parecido en sus conciertos.

Pero Sue también los tiene bien puestos, por lo que a la primera discusión en la que Dundee le dice que no duraría en ese país de hombres ni una semana, p'allá que fue. Dundee, que en el fondo tiene su corazoncito la sigue desde lejos cual acosador protector. E hizo bien; Sue fue atacada por un cocodrilo que le mordió la cantimplora que llevaba colgada al cuello. Podía haber agachado la cabeza para librarse de la presa, pero se ve que Sue tenía mucho cariño a la cantimplora o algo pues de nuevo hizo alarde de huevos toreros y retuvo al reptil durante doce segundos. Ojo al dato, ¿eh? Que ya cuesta que un perro labrador se esté quieto durante cinco. Y lo buena que es esa marca de cinturones para cantimploras. Total, que Dundee la salva y la relación entre ellos pasa a un mejor grado. Por cierto, este me parece un momento tan bueno como cualquier otro para mencionar que el guión de la película pertenece al propio Sr Hogan, y que tras conocerse en esta película Hogan se divorció de su mujer y se acabó casando con Kozlowski en el '90.


Durante el viaje, Mick presenta a Sue a su amigo Ned. Un tipo un tanto peculiar, hombre de ciudad cuyo padre es el líder de la tribu de los Tinpilharras. No me lo estoy inventando, y si no me creéis observad sus pantalones vaqueros y su peluco de oro. También son caníbales, pero por lo menos Ned consiguió civilizar a su pueblo hasta el punto de hacerles llevar también pantalones vaqueros. De este modo por lo menos no tienen quejas por tener un especto desaliñado cuando van a cenar.



El lío llega cuando sue convence a Mick de viajar a Nueva York porque comienza a alucinar con cada detalle. También se lleva un pequeño chasco al conocer que Sue tenía novio esperándola en casa. Ains, el amor... o algo. Richard, el novio de Sue, comienza a tomarle el pelo a Dundee con las típicas bromas que le hacen los primos de ciudad cuando les venían a visitar los de pueblo a mediados del siglo pasado. Pero Dundee es un tipo elegante y con recursos, como aquel gitano que escribió un tweet diciendo algo así como "mucho estudiar pero te pego una mojada y el título universitario no te sirve de nada". ¿Que el novio de Sue se pone a hacerse el chulo? Pues le deja inconsciente de una leche cuando Sue no está mirando y luego le acusa de no saber beber. ¿Que no sabe situarse en la ciudad? Pues se sube a una farola para orientarse. ¿Que le "sopla" un colega que la "churri" que le hace ojitos es un "travelo"? Pues le mete mano a la "huevera" para comprobar qué hay de cierto en sus palabras. ¿Que un chulo se pasa de modales con unas inocentes señoritas que están tomando el aire tranquilamente en una esquina cualquiera a las tres de la mañana? Pues a hostias otra vez, que la inteligencia se demuestra zurrando primero. 40% Fred Astaire, 40% John Wayne (el 40% que se veía en las pantallas), 40% Alfredo Landa.


Pese a que se sigue adaptando a la vida en la gran ciudad, ésta no deja de sorprenderle. Y no me extraña. Sue le lleva a una fiesta en la que la más normal era como Cindy Lauper. Mirad, qué tendencias, qué bailoteos y qué despiporre de drogas pululando por doquier.



 ¡Sí! ¡Es el Amo del Calabozo saliendo de fiesta!

Aquí no se aprecia, pero el Amo del Calabozo tiene esa cara porque la chica con la que intentaba ligar está dándole la chapa fuera de plano con lo mucho que echa de menos a su exnovio.

Además, Dundee no deja de impresionar a Sue a cada paso que dan por la ciudad. A fin de cuentas, Nueva York es una selva de asfalto, y a fin de cuentas Sue no puede evitar sentirse como la Jane de un Tarzán cualquiera. Pese a todos estos inesperados devenires de la vida, ella piensa sacar adelante el artículo de una forma objetiva y profesional.


De tanto hacer el bien es normal que te salgan enemigos, y en este caso el tipejo que se propasó con aquellas doncellas esquineras nocturnas volvió a aparecer junto con dos amigos dispuestos a pegarle una pequeña paliza a Mick. Por otra parte, Dundee no pierde la ocasión de presumir delante de Sue lo que haga falta con tal de llamar su atención.


Pero todo héroe tiene un compañero que le ayude cuando se encuentra en apuros, y en este caso se trata no más ni menos que de... ¡Carl Winslow! El mal padre y peor policía de "Cosas de casa" aparece haciendo horas extras como chófer de limusina para demostrarnos lo que todos y todas pensábamos cuando éramos jóvenes: que los adornos aquellos de los maleteros podían desengancharse y utilizarse como bumerang.


Final almibarado. El novio pide a Sue en matrimonio. Mick se enfada y se larga -normal por otro lado, no ha hecho más que ponérsela como una morcilla en estos meses a la vez que estaba con el otro-, pero en el último momento se da cuenta de que quiere a Mick y lo persigue hasta el metro. Como a estas alturas ya todo Nueva York conoce a Mick, a nadie le importa que les pise la cabeza con tal de que pueda llegar hacia su amada treinta segundos antes que si esperara quieto a que llegase el metro y se fueran todos. Que la vida es corta.

Foto de prueba para D. Azofra.

Ahora hagamos un paréntesis para ir al baño.


Hola otra vez. Ahora que he vuelto, hablaré de ciertos personajes. Es que no sabía como encajarlos antes, porque en la primera película tenían tan poca relevancia que me parecía triste gastar unas líneas en ellos.

Wally: Es el socio de Mick Dundee, su contacto con el mundo civilizado y un mentiroso compulsivo. Da bastante asquete.

Doris, la tabernera: Tiene la enfermedad esa rara que te hace envejecer muy deprisa. Y ya no engaña a nadie con las botellas que tiene tras la barra; todas tienen Foster.

Donk: El equivalente al Barney de la Taberna de Moe, pero más duro. Con los beneficios de la primera película se pagó una dentadura nueva, pero la empeñó antes de terminar la segunda para poder seguir bebiendo Foster.



Nugget: No necesita armas porque es amigo de Donk.


Vayamos ahora con la segunda película, que podría haber pasado perfectamente como el guión de un episodio del "Equipo A" cambiando cuatro cosas. Como era de esperar, Mick lleva ya tiempo con Sue pero pocas cosas han cambiado para nuestro ya entrañable explorador con niveles de guerrero.



El tema es que ahora Sue tiene no ya un novio sino un exmarido que anda todo el día por Colombia haciendo reportajes y buscando aventuras. Tanto es así que consigue el reportaje del siglo: fotografía a un capo de la droga (este no es el mérito, que en los 80's había muchísimos) asesinando a uno de sus trabajadores por estar en desacuerdo con el convenio. Ya se sabe, si le hubieran fotografiado en un yate de relax con el presidente de algún país cuasi-tercermundista no le hubiera pasado nada ni a él ni al susodicho presidente. Pero en el vicio de matar se sabe cuándo se empieza aunque no cuándo se acaba. Consigue enviarle a Sue el carrete (jejej carrete... ¿Os acordábais? Para los milennials, antes de los años '90 la información no viajaba a millones de "chupibytes" por segundo. Por eso Leia tuvo que facturar a R2-D2 para enviarlo a Tatooine con el mensaje para Kenobi), pero los narcos le dan caza y tras esto viajan a Nueva York para secuestrar a Sue y hacerse con las pruebas.

Mientras tanto, Mick continúa sumergiéndose en la cultura de la ciudad, pero le es imposible dejar atrás ciertos hábitos por lo que hace cosas como enseñar a los niños que le caen bien cómo seguir las huellas de otros niños para darles caza en el caso de que necesiten comida. Tras la típica llamada de secuestro exprés, Mick comienza a esquivar a la policía al mismo tiempo que amedrenta a los más incompetentes de todos ellos (narcos y policía) para sacar información sobre el paradero de Sue. Mención especial al topicazo de la escena del metro en la que Dundee se esconde de un esbirro del narco y es salvado por dos japoneses, uno que sabía artes marciales y otro que sabía hacer fotos.

En cuanto Dundee averigua la dirección de la casa del narco no duda en ir a por él, pero le guste o no sabe que en esta ocasión necesitará ayuda. Es cuando consigue contactar Rata, el líder de quienes son supuestamente la banda de punkis con más pelotas de todo Nueva York. Por supuesto esto no significa para nada que tengan tantas pelotas como Dundee, pero tendrá que apañarse con lo que hay. Como son perros ladradores y poco mordedores, les pone a hacer eso mismo; ladrar con el fin de distraer a los esbirros del narco y dejar a Dundee vía libre para entrar y rescatar a Sue. Al entrar en el caserón del narco se queda un poco desorientado porque como todo narco que se precie debe tener todo aquello cuanto posea pintado de blanco. Las paredes, los coches, los trajes, las estatuas... es como otro tipo de camuflaje a la vez que fardas de vender cocaína. Mick consigue dejar inconsciente a todo aquel que se encuentra, y por poco no noquea a Sue al abrazarla.

Dado que la justicia es igual de rápida y efectiva para todo el mundo en todas partes, Mick y Sue se ven encerrados en su domicilio mientras Rico reune a sus legiones de abogados por un lado (para denunciar a Mick por allanamiento de morada) y a sus matones por el otro (con el fin de limpiarles el forro). Es entonces cuando Mick decide llevarse a Sue de vuelta a Australia; en su entorno natural, Dundee es como un ninja pero en australiano. Además su renombre hace que ningún rastreador que aprecie su vida está dispuesto a perseguirle. Es por esto que Rico decide secuestrar a Wally, porque él sí que aprecia su vida y mucho. Por desgracia para Rico, sus secuaces van cayendo uno por uno hasta que solo quedan él y Miguel, su lugarteniente. Es entonces cuando Wally escapa, se reune con Sue y ésta decide ir en su ayuda. Mick captura a Rico e intercambian sus ropas para despistar al que queda. Pero entonces Sue dispara a Mick, Miguel dispara a Rico, Sue vuelve a disparar a Miguel y por último Sue se pega un tiro al darse cuenta de lo que ha hecho. Bueno, esto último me lo he inventado, pero hubiese estado bien.


Y como lo hice al final de la primera parte, describiré un poco más a ciertos personajes de la segunda parte.

Leroy Brown: Un tipo muy honrado y trabajador, pero le gusta la "mala fama" que genera un nombre como el suyo en Nueva York. Vamos, que haces correr el rumor de que pega palizas por encargo y le encanta, pero vas a agradecerle que dedique su tiempo libre a alimentar a los huerfanitos en un comedor social y se enfada.

Miguel: Mano derecha del capo de la droga. Entre sus aficiones se encuentran los secuestros, las mujeres de alquiler, crear incendios para cazar serpientes y hacer que su melena parezca un perro mojado incluso estando seca. ¡Y sin aniño de compromiso, chicas! ¡Wow! ;)

Luis Rico: El malo maloso, el rufián de la película, aquel que aspira a retirarse comprando una islita como Hawái. No está mal... es megalómano, muy presumido y todo eso, pero ya sabéis cuál es el narcotraficante de ficción favorito del Niño Borracho.

jueves, 15 de junio de 2017

Guerra en color: K'daai nacidos del fuego

Hola a tod@s. Poco ha cambiado desde la semana pasada. Lo digo en el sentido de que he seguido ocupado con los pinceles, avanzando para ver pintado mi ejército de Enanos del Caos. Hoy quiero enseñaros otra de esas unidades que hacía tiempo que tenía en el tintero, los Lesser Obsidian Golems de Mantic que utilizaré para representar a los K'daai nacidos del fuego en mis batallas a Warhammer Reforged.


Estas miniaturas son, posiblemente, de lo mejor que tiene Mantic en miniaturas. Y no lo digo como un halago hacia estas miniaturas en concreto, sino como desprecio al resto de cuantas han pasado por mis manos. Suena duro, pero en el fondo me estoy riendo... ya veréis en otra ocasión por qué digo esto. Las miniaturas constan de dos mitades, de cintura hacia arriba y hacia abajo por lo que no dan lugar a muchas combinaciones que digamos. Además deben pegarse a la peana con cuidado de que no choquen las unas con las otras. Es por esto que decidí seguir el consejo de Yibrael y elevarlas un poco para obtener zonas de apoyo que me dieran algo más de separación entre miniaturas. Para ello utilicé unos cachos de pinzas de tender la ropa y un engrudo a base de vermiculita empapada en cola blanca.


A la hora de pintarlas, las imprimé de blanco para luego darle una segunda capa de amarillo. Tras esto apliqué un pincel seco naranja con profundidad en cada una de las grietas. Tras esto, bordeé cada grieta con un gris oscuro para poder pintar el resto de la miniatura sin miedo a salirme. Por último y de nuevo a pincel seco repasé las partes salientes con un gris más claro que le diera aspecto de ceniza, y pinté los pocos detalles metálicos que tienen. Repetí este proceso con la vermiculita de las bases, añadiendo un gris casi negro para lograr un contraste en el efecto magma.


Si hay una pega que le puedo poner a estas miniaturas es que el esculpido no fue pensado para que la unidad fuese ampliable. A mí por ejemplo me vendría fenomenal hacerme con una cuarta miniatura; un frontal de cuatro de estos bicharracos cumple sus funciones que da gusto sobre el campo de batalla, pero en el caso de que usemos estas miniaturas deberíamos situar las siguientes en la fila posterior porque no hay manera de lograr que otro modelo encaje en los laterales de esta unidad sin que se choquen las miniaturas entre sí. Hablo ya no de miniaturas mono-pose, sino de unidad mono-pose. Os lo enseñaré:

No...


Nooo..



Uf, no...


 Mhmmmm... nah, no, definitivamente no.



En resumen; las miniaturas me gustan mucho, se pintan con rapidez y facilidad y estoy satisfecho con el resultado final pero no son miniaturas que ofrezcan demasiadas posibilidades.

viernes, 9 de junio de 2017

El Niño Borracho (Música de batalla, 47)

Ha pasado mucho tiempo desde que realizara una entrada de la sección "Música de batalla", aquella con la que comencé a escribir en la Biblioteca. Ocurre que no me gusta realizar una entrada de este estilo para recomendar un único disco. Prefiero esperar para ofreceros una colección que dure lo suficiente como para que os tiréis varios días disfrutando de la obra. Hoy vengo a recomendaros la banda sonora de la saga de videojuegos Anno.


Si he de recomendaros un uso para estas bandas sonoras sería para que os acompañe alguna actividad relajada, como pintar o leer. Sin embargo, sus distintos temas resultan muy variados y algunos de ellos resultan perfectos para escuchar durante las batallas. Como podréis imaginar, cada título representa la época en la que se desarrolla la construcción de nuestras ciudades. Sinceramente no tengo más que palabras de elogio para estas obras. Es por ello que no voy a ponerme a describir cada uno de ellos porque seguro que no les haría justicia, de modo que os recomiendo escucharlos (principalmente las de los títulos 1404, 1701, 2070 y 2505). En total, más de diez horas de música atmosférica de la que podéis disfrutar al tiempo que realizáis otras actividades.

lunes, 5 de junio de 2017

Guerra en color: Enanos del Caos de MOM

Últimamente estoy intentando retomar el asunto de los pinceles. En otras ocasiones he comentado lo mucho que me tira hacia atrás jugar con mis Enanos del Caos, y que esto se debe a la pintura. Mientras que con los Skavens puedo jugar a Warhammer Reforged con unos 4000 puntos pintados y teniendo dónde elegir, no puedo decir lo mismo de mi segundo ejército. Pero pretendo ir remediando eso. Hace un tiempo conseguí el pack completo de Enanos Oscuros de MOM Miniaturas, y tras unas cuantas sesiones de pintura he conseguido finiquitarlos.


El regimiento consta de veinte miniaturas de infantería, junto a otras tres del grupo de mando más el personaje. Mi intención es que representen a los Juramentados de Hierro y el límite de la unidad es de veinte, por lo que me han sobrado tres enanos que poder usar en otras circunstancias. Si hay algo que llama la atención es que estos EdC no llevan una armadura completa, e incluso llevan varias partes del cuerpo al aire libre. Para compensar esto, llevan unos escudos que ni el de Vercingétorix. En principio no parecía un trabajo demasiado complicado, pero reconozco que no es lo mismo pintar enanos que pintar hombres-rata. Además, estas miniaturas requerían que les dedicara un poco de esmero. Y más si pretendo usarlos como una unidad de élite. Me decidí por el rojo para pintar las armas dado que son armas embrujadas, además de ser el color clásico de los Enanos del Caos.



Aquí tenemos el grupo de mando. El oficial resulta bastante sencillo comparado con el músico y el portaestandarte. Podía haberse puesto un gorro ridículo o un cubo de basura. Pero no, prefiere que le vean la calva. El estandarte con la ristra de cabezas de enanos ha ganado mucho una vez pintado, aunque me sigue pareciendo tremendamente grande. Y no puedo tener más que palabras de elogio sobre el demonio-trompeta francesa del músico.



Y por último tenemos al personaje. Esta miniatura mes servirá estupendamente para representar a Nazgor el Inmortal, Paladín de Hashut. De entre todos las miniaturas que tengo de personajes de Enanos del Caos, es posible que ésta sea una de las que más me gustan. Aunque a muy poca distancia de mi hechicero... sí, ese, ya sabéis de quién hablo...



Ahora es cuando daré mi opinión sobre las miniaturas, tras haberlas terminado. Me han gustado. Bueno, esto es obvio porque si no no me las hubiera comprado. Sobre el precio, no tengo nada que discutir (33€ por todo). Me gusta que no sean como el típico Enano del Caos. Los cinco modelos de tropa son personalizables en escudo y armamento, y poseen gran dinamismo. Sin embargo, no me parece que sean miniaturas para principiantes. He tardado bastante más de lo que pensaba en terminarlas, y no solo porque yo pinte con cierta lentitud. El esculpido se vuelve tosco en ciertas partes, aunque es algo que achaco a que estas miniaturas sean de sus primeros trabajos. También ha sido necesario dedicarles mucho tiempo con la cuchilla para, entre otras cosas, hacer que encajasen bien las manos no sobresaliese demasiado (a un modelo no le encajaba bien el arma, y a otro el escudo). Aunque lo prefiero mil veces a tener que trabajar con masilla como me pasa siempre con las miniaturas de Mantic. Y diré esto medio en broma, medio en serio: si por mí fuera, las miniaturas de MOM tendrían que tener la regla especial Objetivo grande en cualquier juego en el que se fueran a usar.

Resumiendo, habré sudado un poco para terminarlas pero el gustazo que me da verlas ahora es difícil de describir. ^^
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